Silueta X conmemoro junto a niños Navidad y Fin de año

La Asociación Silueta X en alianza con ICW Ecuador y Fundación Niñez y Adolescencia Trans, realizó por 8vo año consecutivo el agasajo navideño y despedida de fin de año, con la finalidad de atender a los niños y niñas con enfermedades catastróficas e incurables. La actividad fue desarrollada en el Club de Leones de Guayaquil y contó con la participación de más de 80 niños y niñas. Hubieron presentaciones artísticas dirigidas por niños y niñas, Animacion por parte de Transmasculinos y Transfeministas, concursos y bailes. Silueta X, es una organización LGBT que lleva años trabajando no solo en sus temas propios sino en la niñez LGBT, trans y con enfermedades catastróficas. El evento contó con la presencia de Diane Rodríguez, directora de Silueta X y de Alexandra Villavicencio presidenta de ICW Ecuador, quienes amenizaron el evento. Donaciones de alimentos, juguetes, dulces, piñatas entre otras fueron repartidos en el evento.

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La madre espera que el cambio de género de la hija de nueve años ayude a otros en Ecuador

Amada, quien según los activistas LGBT + es el primer niño en Ecuador en obtener un cambio de género reconocido oficialmente. FOLLETO / Fundación Amor y Fortaleza

DISCRIMINACIÓN Y VIOLENCIA

Diane Rodriguez, presidenta de la Federación Ecuatoriana de Organizaciones LGBTI y la primera mujer trans elegida para la Asamblea Nacional de Ecuador, dijo que el cambio de género de Amada fue un “momento increíblemente importante” para el futuro de su comunidad.

“Representa un futuro visionario en el que podemos soñar que nuestras generaciones futuras no sufrirán lo que las personas transgénero como yo y otras personas de mi generación han sufrido”, dijo.

Antes del caso de Amada, los ecuatorianos transgénero tenían que esperar hasta la edad de 18 años para cambiar oficialmente su género de acuerdo con una ley de 2015 que reconocía el derecho de las personas trans a alterar su nombre y género en los documentos de identificación.

Pero los derechos de los niños transgénero han ganado atención recientemente en la región después de que Chile aprobara una ley en septiembre que permitía a las personas de 14 años cambiar su género en los registros oficiales.

Bonilla dijo que 14 era demasiado tarde para permitir el reconocimiento de muchos niños trans cuando aceptó que su hijo era una niña a los seis años.

“Debería ser de ocho o seis años porque ahí es cuando una persona ha formado su identidad de género”, dijo.

Dijo que todavía faltaba comprensión en Ecuador sobre las personas transgénero, lo que llevó a una discriminación y violencia constantes. Watchdog Trans Murder Monitoring dijo que 28 personas transgénero fueron asesinadas en Ecuador entre 2008 y 2016.

El año pasado, un grupo cristiano llamado Con Mis Hijos No Te Metes, traducido como No ensucie con mis hijos, organizó una protesta contra la enseñanza de estudios de género en la escuela.

Bonilla dijo que cuando Amada salió por primera vez como trans, algunos psicólogos sugirieron que la internaran en un centro psiquiátrico, y 14 universidades diferentes la rechazaron.

“Todavía hay mucho dolor … mucha ignorancia”, dijo Bonilla, pero agregó que la lucha por su hija valió la pena.

“Ella dijo: ‘Mamá, finalmente tengo algo que dice mi nombre’. Ahí es cuando te das cuenta de por qué este tipo de documentos son tan importantes”.

(Reporte de Oscar Lopez @oscarlopezgib; Editado por Belinda Goldsmith Por favor, agradezca a la Fundación Thomson Reuters, el brazo caritativo de Thomson Reuters, que cubre noticias humanitarias, derechos de las mujeres y LGBT +, tráfico de personas, derechos de propiedad y cambio climático. 

Fuente: Thomson Reuters Foundation News, Niñez Trans

https://www.reuters.com/article/us-ecuador-lgbt-transgender/mother-hopes-nine-year-old-daughters-gender-change-will-help-others-in-ecuador-idUSKBN1OB2HN?fbclid=IwAR1XE4bKtm4lf-SnKzp8CwSk4H3MOb-cIJrW4BcvAS_UbK0il57892uSP7Q

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Primera niña transgénero en Ecuador expone discriminación legal

El Registro Civil del Ecuador emitió una cédula con el género femenino, opción que existe para personas transgénero.

Amada es el nombre de la primera niña reconocida legalmente como transgénero en Ecuador. Aunque causó festejos por parte del activismo LGBTQIA+, este grupo reclaman que hay una diferenciación legal con las personas conformes con su sexo.

“Es una discriminación. Se da un trato diferente. Para todas las personas pone sexo, menos para los transgénero”, exclama Jorge Fernández, abogado defensor de la causa de Amada que logró la sentencia que obligaba al Registro Civil a hacer el cambio de cédula.

A partir del 10 de diciembre de 2015, las personas mayores de 18 años pueden cambiar el campo de “sexo” por “género” en la cédula ecuatoriana. Así lo dispuso la Asamblea Nacional (el parlamento ecuatoriano) con 77 votos afirmativos de 100 asambleístas presentes, bajo el marco de la Ley Orgánica del Servicio Nacional de Gestión de Identidad y Datos Civiles.

Fue bajo el gobierno de Rafael Correa que se gestó la ley. Aunque el mandatario la vetó parcialmente, solicitando enmendar la mitad de los artículos, entre ellos que el sexo no se pudiera modificar legalmente, solo el género, salvo en casos médicos, como el hermafroditismo.

El proyecto de ley fue promovido por la Asociación Silueta X, cuyo líder también fue presidente de la Federación de Organizaciones LGBTI y posteriormente el primer candidato a legislador transexual. Finalmente, en el 2017, ganó una elección como asambleísta alterno por el partido de Gobierno Alianza País.

Acorde a la ley, Diane Rodríguez pudo inscribir a su hijo con el apellido materno primero, a su vez el primer hijo nacido de un hombre transexual. Pues el padre, biológicamente mujer, es legalmente de género masculino. Mientras que Diane, biológicamente hombre, capaz de inseminar a su cónyuge, es legalmente de género femenino.

Al ser una ley apuntada a cierto sector de la sociedad, solo puede implementarse por medio de la diferenciación. De modo que implica una discriminación, pues la cédula sustituye la palabra “sexo” por “género”.

De acuerdo con la definición del Diccionario de la Real Academia Española, “sexo” es la “condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas”.

Según la misma fuente, “género” es el “grupo al que pertenecen los seres humanos de cada sexo, entendido este desde un punto de vista sociocultural en lugar de exclusivamente biológico”.

Debido a que el sexo está determinado como un rasgo biológico, cuya huella está en la estructura ósea, el tamaño del cerebro, las células e incluso los cromosomas, aunque una persona se ampute los órganos sexuales para modificarlos, no podrá cambiar su sexo.

Lo que sí sucede es que hay un reconocimiento social y legal de que dicha persona no está conforme con su sexo y por tanto se puede referir a él o ella como su opuesto, si así lo desea; en este caso deberá elegir su género. Ahora esto también aplica para niños.

Surge entonces la inquietud de si todas las personas deben ser ceduladas de acuerdo con su sexo o por su género, de modo que no exista esta discriminación legal e institucional.

Es decir, si todos son cedulados según su sexo, las personas transgénero volverían a no ser reconocidas de acuerdo a quienes desean ser.

O si se debe remover por completo la categoría de sexo y remplazarla por el género para todas las personas, tanto trans como “cisgénero”, término que aplica a las personas que se identifican con su sexo, en contraste a las personas transexuales y transgénero que no.

Este incidente jurídico expone cómo una medida que pretendía promover la igualdad no se puede lograr sin discriminar a una parte de la población, pues distingue a los afectados de la mayoría de la población.

Una premisa básica de la justicia es el principio de la igualdad ante la ley. Pero la ley de reconocimiento de género no lo brinda.

Este es el resultado de una política identitaria, donde, en lugar de pedir igualdad ante la ley, se piden concesiones para un grupo específico. Y aunque se cumplió con lo solicitado, hay inconformidad, pues en lugar de incorporar a las personas como uno más dentro de la sociedad, ahora tienen una categoría aparte.

Fuente: PANAM POST, Niñez Trans

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Niñas, niños y adolescentes trans, un derecho

Conocí a su mamá en una cafetería, ahí nos empezó a contar la historia de su hija, una niña que sufría acoso escolar y que la escuela poco o nada quería hacer al respecto. Poco a poco su mamá me fue explicando y me fue contando cómo es que su pequeña hija –en ese momento de seis años–, que había sido registrada como varón a partir de sus órganos sexuales, se reconocía como lo que verdaderamente era, una niña. Es decir, una niña trans.

Hoy me quiero ocupar de cómo un padre y una madre amorosos deciden andar un camino junto con su hija. Primero pensaron que era un niño gay. Sin embargo, sabían en su fuero interno  que había  algo más, así que no se detuvieron en una respuesta rápida.  Iniciaron un recorrido largo, pasando por docentes, pediatras, y por miles de páginas de internet.  Hasta que por fin llegaron al lugar correcto y  recibieron todas las respuestas qué buscaban. Qué significaba ser una persona trans y cómo era  importante contar  con el apoyo de su mamá y de su papá.

A partir de ahí, ellos iniciaron uno de los caminos, sin duda, más importantes que alguna pareja de padres ha hecho en este país y fue no sólo luchar por que a su hija se le reconociera en su acta de nacimiento su género femenino, sino, además, compartir sus experiencias con otros padres y  madres que estaban enfrentando esas mismas realidades y que no contaban con las herramientas que ellos ahora tenían. Gracias a ellos conocí, desde ser una niña trans, una de las facetas más hermosas de cualquier ser humano, la infancia.

Con esta familia  tuve la gran oportunidad de acercarme al gran movimiento de las familias trans en México y de Estados Unidos, conocer y reconocer toda la información que es necesaria para entender lo que se debe hacer y lo que no se debe de hacer, así como cuál es el acompañamiento legal, familiar y social que se debe brindar.

Recuerdo cómo a sus siete años obtuvo su acta de nacimiento con su reconocimiento femenino y cómo con orgullo  mostraba sus documentos y destruía  los que no la identifican.

Les comparto esta maravillosa historia porque quiero hacer un llamado al Congreso de la Ciudad de México y decirles, que urge ¡ya! que así como está el trámite de reconocimiento de género a través de un procedimiento en el registro civil a las personas a partir de los 18 años, lo mismo debe de suceder con nuestras niñas, niños y adolescentes.  Ellos y ellas no tienen por qué tener un trato diferenciado y no deben sufrir la imposición de  un género con el cual no se identifican, ya que también tienen derecho a la construcción de su personalidad.

Si logramos avanzar en  el registro civil con este reconocimiento, estoy segura de que los índices de discriminación bajarán para las personas trans, pues ya no tendrán que hacer estos procedimientos legales, de rol de género, físicos y/o hormonales a edad adulta, con los trances que conlleva no solo sociales, sino de salud.

Todas las personas trans remiten a su infancia y adolescencia como el momento definitorio del reconocimiento de su identidad de género.  Por eso, estoy segura de que cuando se respeta y se ejerce, lo que logramos es tener al paso de los años, jóvenes y adultos totalmente insertados en la sociedad, libres de prejuicios y estigmas.

Dicho de otra manera, reconocer a tiempo el género de las personas, es lo que toca hacer como gobierno, como familias y como sociedad respetuosa de la identidad de la otredad.

Jacqueline L’Hoist Tapia (Ciudad de México) es licenciada en Seguridad Pública, cuenta con diversas especialidades en Derechos Humanos y en Teología de la Liberación, así como en Violencia y Paz y Desigualdades en América Latina y el Caribe. En la Ciudad de México se destacó por su participación de manera activa en la elaboración del Diagnóstico y Programa de Derechos Humanos para el D.F. Fue designada por el jefe de Gobierno como fundadora y presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED), 2011–2018, consolidando a éste como el primero en su género a nivel estatal.

Fuente: Desastre MX, Niñez Trans

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Simposio Por el día internacional de los Derechos Humanos: 

Simposio
Por el día internacional de los Derechos Humanos:

Teoría de Género y su influencia en los procesos formativos de niños y jóvenes del Ecuador

Fecha: Viernes 7 de Diciembre
Hora: 11:00am a 13:00pm
Lugar: Auditorio Facultad de Ciencias económicas, Guayaquil, Ecuador

Invitan: Asoc. Silueta X, Fundación Caminando al Progreso, Red de Maestras y Maestros, Alfa Economía, Facultad de Economía y Universidad de Guayaquil.

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