Shiloh Jolie-Pitt se someterá a cambio de sexo

Medios internacionales informaron que Shiloh, hija de Angelina Jolie y de Brad Pitt, empezó su tratamiento de cambio de sexo y su madre avaló su decisión, mientras que el progenitor no está muy de acuerdo.

Shiloh Jolie-Pitt, de 12 años, demostró hace algunos años su gusto por la ropa e imagen masculina. Y en los eventos públicos se demostraba con orgullo, pues se sentía bien.

De acuerdo con medios internacionales el tratamiento de Shiloh será realizado en el Centro de Cirugía Younique en Santa Mónica, California donde Angelina Jolie, se hará cargo económicamente de la transición de la menor.

La familia de Brad Pitt supuestamente está en contra del tratamiento que llevara a cabo Shiloh, porque consideran que es algo antinatural, por lo que esta decisión podría crear una nueva batalla entre el actor y Angelina Jolie, que se divorciaron hace algunos años. ¿En qué acabará?

Fuente: El Deber Sociales, Niñez Trans

Carla no es Carla, sino Carlos.

¿Que nos cuenta el titulo de Carla no es Carla, sino Carlos?

Para algunas personas este título tal vez parezca una metáfora o un juego de palabras. Pero lo cierto es que lejos de ser un acertijo Carla no es Carla, sino Carlos narra de manera literal la vida de un niño trans.

Este cuento nos acerca a una realidad que aunque siempre ha existido todavía permanece relegada por gran parte de la sociedad. A veces por ignorancia, a veces por miedo a lo desconocido, a veces por pura intolerancia.

La creación de Carla no es Carla, sino Carlos se integra dentro de un proyecto mucho más grande llamado Realkiddys que lucha por la igualdad de género desde la propia infancia. En Realkiddys hablamos y trabajamos sobre igualdad, co-educación, estereotipos de género, mundo trans, bullying de género, violencia de género… Muchos y muy diversos campos pero todos bajo un mismo paraguas que busca conseguir la igualdad dentro de un mundo donde lejos de ser iguales deberíamos de permanecer auténticxs.

      

La mayoría de las personas tienen unos caracteres sexuales considerados según la sociedad como acorde a aquella identidad de género que se les asoció en el momento del nacimiento: a esto se le denomina ser «cisgénero». Pero hay un tanto por ciento nada desdeñable de personas en nuestro país (y en el mundo entero) que no lo es. Estas personas se denominan trans.

Ser trans no es ser normal o diferente. Porque ¿qué es ser normal?¿qué es ser diferente? Ser trans es ser una persona tan diversa como no serlo. Porque en la diversidad reside la riqueza de la humanidad, aunque eso es algo que todavía parece nos cuesta un poco asumir.

Esa diversidad ha de comenzar a ser valorada desde la infancia, desde los primeros años, para que cada niña y cada niño pueda ser tan auténticx como desee, y si ser auténticx significa romper lo establecido pues adelante con ello!

Sin duda alguna, SÍ.

En Galicia y algunas otras comunidades tenemos desde hace poco un protocolo sobre identidad de género que nos ayuda a actuar de manera correcta en caso de que esta realidad se encuentre dentro de nuestros centros educativos. Sin embargo, es muy poco el material existente para acercar y visibilizar el mundo trans* a nuestra infancia, en especial si hablamos de material producido en nuestro país.

Ese fue el principal motivo que me llevó a escribir el cuento infantil Carla no es Carla, sino Carlos; el poder dar voz a una realidad muy poco visibilizada y casi nada naturalizada en nuestros días.

Y pensar que a través de mis palabras e ilustraciones muchas niñas y niños podrían por fin decir «eso es lo que yo siento» o «¡alguien ahí fuera me entiende!»

Tal vez no conozcas a ningún Carlos, a ninguna Sonia o a ninguna Laura. O tal vez estén jugando con tu hija, sentados en tu clase si eres profe, o en la comida familiar del domingo. Tal vez parezcan perdidxs o liadxs. Tal vez solo necesiten una mano amiga que les haga libres, que les permita sonreir otra vez.

Carla no es Carla, sino Carlos es esa mano amiga.

Y tú puedes ayudar a que ese cuento tienda tantas manos como sean necesarias. ¿No lo harías tú si pudieras? Pues ahora tienes la oportunidad.

Si eres un niño o niña trans y te apetece hacer parte de la lectura de este cuento el día del evento no tendrás que abonar nada, porque esta historia es para VALIENTES COMO TÚ. 

Estaré más que encantada y orgullosa de que te animes a venir y participar el día del evento. Escríbeme a alba@realkiddys.com y lo coordinamos. Incluso si no eres de Vigo y no puedes estar físicamente pero te apetecería quiero que me escribas. Me encantará leerte y tal vez encontremos manera.

Seguro que con tu valentía ayudarás a que muchas más niñas y niños a sentirse mejor. Serás una pionera/o trans*! Wow!! Espero tu mail, ;)!!

Para qué es la financiación

         

Lo recaudado en este proyecto irá destinado a los siguientes puntos:

 Creación, producción e impresión de los libros.

 Gastos adquisición ISBN.

 Gastos de envío.

 Impuestos.

 Gastos de producción de otras recompensas.

 Gastos de pasarelas de pago y paypal.

 Gastos de plataforma Ulule.

En caso de conseguir un sobrante suficIente me plantearía sin pensarlo la producción del cuento en gallego (la tierra que tira) y/o en lengua inglesa (soy teacher, así que me encantaría llevar este cuento al mundo entero). De hecho, la versión original es en gallego así que me haría una ilusión muy riquiña, ;).

Soy Alba, una contadora de historias del siglo XXI ¡Encantada de conocerte!

¿Te apetece saber algo más sobre mi? Pues imos aló!

Hace unos años llevé a cabo mi tesis doctoral al tiempo que daba a luz a un proyecto socioeducativo llamado Realkiddys. Bueno, en realidad, antes de convertirme en doctora ya había dado el pistoletazo de salida a esta nueva andadura empresarial y desde luego hoy no puedo sentirme más orgullosa por ello.

Como ves soy Doctora por la Universidad de Vigo pero quiero dejarte claro que ante todo soy Maestra. Trabajo en un Ceip de Mos (Pontevedra) y me encanta todo aquello que tenga que ver con la infancia y su educación.

En mis historias hablo sobre niñas y niños auténticos y únicos. Niñas y niños que pueden ser como realmente quieren ser pues no necesitan encajar en mundos rosas o azules. Estas historias a veces surgen en forma de talleres creativos, a veces como conferencias, a veces se convierten en ropa infantil y a veces como es el caso de Carla no era Carla, sino Carlos acaban teniendo forma de cuento.

En el proceso de realización de mi tesis doctoral me topé con el mundo trans. En aquel momento comenzaba ya a ser visibilizado en Estados Unidos y no yo entendía por qué en España nadie hablaba de ello. Afortunadamente, un año más tarde comenzaron a salir en los medios varios casos de niñas y niños trans, momento en el que decidí que quería ayudarles a tener más voz.

Carla no es Carla, sino Carlos nos habla del derecho a vivir tu verdadera identtidad de género (no la que escogen por ti) y ser respetado por ello. Nos habla de tolerancia, de autenticidad, de diversidad, de empatía y de amistad. Nos habla de valores que son fundamentales para conseguir un mundo más justo e igualitario.

El mundo trans y en especial la infancia trans necesitan cuentos donde verse reflejados. Ellxs necesitan que hablemos de estas realidades para que entendamos que lejos de ser raras o antinaturales son simplemente desconocidas.

Gracias a Carla no es Carla, sino Carlos  muchas niñas y niños de nuestro país y el extranjero entenderán que ser trans es simplemente una forma más de vivir la vida, tan sana y respetable como cualquier otra.

        

Pues apuesta por este nuevo proyecto de Realkiddys para que nuestras niñas y niños tengan derecho a no solo ser auténticxs, sino a permanecerlo.

Y sí, también auténticxs en cuanto a su identidad de género.

Fuente: Ulule, Niñez Trans

“Tenía una niña muy triste y ahora tengo un hijo súper feliz”

Tiene claro lo que quiere y habla con la seguridad que le da contar su historia en primera persona. En una conversación que dura cerca de hora y media, se emociona en más de una ocasión al recordar la “impotencia” y “rabia” que ha sentido al ver el trato discriminatorio hacia su hijo por “el simple hecho de ser diferente”.

Nunca hubiera pensado que iba a vivir lo que ha pasado en el último año, pero da gracias por ello, porque ha conseguido tener un hijo “súper feliz”, con el que “todo es más fácil” a pesar de que está en plena adolescencia.

“Soy madre de un menor trans y quiero contar qué es un proceso de duelo”. Así comienza el vídeo que Noelia subió a red hace menos de dos semanas para compartir su experiencia y con ella poder “normalizar en la medida de lo posible” la realidad de su hijo. Se le rompe la voz cada vez que lo explica, porque produce sentimientos contradictorios. Y ahí está el quid de la cuestión.

Hace casi un año que le cambió la vida. Había padecido los efectos del bullying a su hija de 13 años. “Lo pasó muy mal, la maltrataron y ella normalizó la situación”. Fueron meses difíciles hasta que cambió de centro escolar. “Allí empezó una nueva forma de vivir”, “comenzó a ser ella”. Y la vida dio un giro de 180 grados.

Noelia recuerda perfectamente el día, el momento, la situación. Sabía que algo pasaba y se fue a comer con su hija. Le insistió para que se lo contase y fue entonces cuando la pequeña comenzó a llorar y le dijo una frase que se le “tatuó” : “Te juro que rezo todos los días por ser hetero y femenina, pero no me sale, mamá. Yo no quiero defraudar a nadie”. En ese momento del relato, a Noelia se le quiebra la voz de nuevo. Es el punto de inflexión en su vida familiar, en su relación con los amigos, con el entorno, con los vecinos y con sus padres y resto de parientes cercanos.

“Fue una conversación súper bonita –describe Noelia–. Le dije que debía hablar con su padre. Le pregunté cómo quería que le llamáramos, porque era ella la que iba a marcar los tiempos”. Entonces tenía 14 años y optó por seguir siendo Isa. “Como es lógico, la historia cuando llega te viene grande, como a cualquier padre. No sabes muy bien lo que es, si realmente se siente así o si es por una moda de no ser normal…”.

Noelia empezó a buscar información sobre la transexualidad, a hablar con gente y fue cuando se enteró de la organización de un encuentro de familias de menores transexuales en Sevilla. “Ahí me di cuenta de que no era un capricho, de que Isa se sentía así… Ves a los niños y lo tienes claro… Son tan naturales, tan abiertos…”.

Su visión sobre la transexualildad cambió. “No fue fácil” y de hecho a su marido le provocó casi una depresión, pero “es normal por el absoluto desconocimientoque hay en la sociedad”. A partir de entonces, comenzó a informarse y a dar pasos para poder modificar la documentación de Isa, que decidió el cambio de su nombre el día de cumplía 15 años, el 2 de mayo del año pasado. A partir de entonces fue Alex.

Desde entonces, Noelia ha interiorizado que su hijo “es otra persona”. Por eso echa “tanto de menos” a Isa y pasa por ese “duelo” que intentó explicar en los cuatro minutos que dura el vídeo que colgó el 2 de enero en la red.

El cambio

“Tenía una niña triste, toda mi vida, y como madre, eso te marca mucho porque no sabes qué hacer. La trataron mal –insiste– y ella lo normalizó…” Sin embargo, “ahora tengo un niño súper feliz, extrovertido; Alex se vuelve súper abierto y era muy introvertido. Es muy agradable y mi hija era muy desagradable, creo que por un mecanismo de defensa. Es cariñosísimo, que no lo era antes”. Al describir a su hijo se le enciende la mirada y da “gracias a Dios” por el hijo que tiene, pero no puede evitar echar de menos a Isa, “no porque sea mejor ni peor, sino porque la he perdido para siempre”. Y ahí está su duelo.

Noelia ha querido compartir a través de Huelva Información su experienciaporque cree que “es necesario que en la sociedad aprendamos a convivir” y sobre todo porque quiere evitar el “calvario” por el que ha tenido que pasar para tramitar la documentación nueva de su hijo “por el simple hecho de que estamos acostumbrados a algo diferente”.

Hace un llamamiento a las administraciones para que formen a sus trabajadores y “no hagan pasar a niños lo que yo he tenido que soportar”. Y es que Noelia se ha “hartado de llorar”. Ha sido “correcta”; se ha “esforzado” en ello, pero ha terminado “harta”, “impotente”, porque en un trámite “que tendría que haber tardado tres días” ha tenido que “esperar meses” y eso “ha provocado que Alex no haya querido ir a Urgencias a pesar de tener un dolor insoportable, por el simple hecho de no tener que dar explicaciones. Son niños –se lamenta– y la ineficacia y falta de escrúpulos de muchos profesionales de la Administración con los que me he encontrado es inadmisible”. Piensa que en los organismos oficiales hace falta “mucha formación”, porque “no son conscientes de la trascendencia que tiene su mala praxis”.

Echa la vista atrás y resopla por “todo lo que ha pasado” en este ultimo año. Pero su mensaje, a pesar de todo, es positivo: “Me he encontrado más miedo que intolerancia y soy feliz. Tengo un hijo al que quiero con locura y, lo más importante, es súper feliz”.

Fuente: Huelvainformacion, Niñez trans

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Transexualidad infantil: qué dice la ciencia y cómo ayudar a los niños transgénero

Son muchas las dudas que surgen en torno a la sexualidad infantil. ¿Cuándo comienzan los niños a tener conciencia de su identidad sexual? ¿Cuándo pueden aparecer las primeras señales de transexualidad? ¿Cómo abordamos el tema en la familia? Vamos a intentar dar respuesta a estas preguntas desde un punto de vista científico, y hablaremos de cómo podemos ayudar desde el entorno familiar a un niño transgénero.

Entre los 18 meses y los 3 o 4 años (aproximadamente) los niños toman conciencia de su cuerpo y de las diferencias anatómicas entre niños y niñas. Según Félix López, psicólogo e investigador, a pesar de que la conciencia de identidad sexual aparece a esta edad, no es hasta (alrededor) de los 6 o 7 años cuando ésta se hace estable, es decir, el niño entiende que va a perdurar en el tiempo.

En esta misma línea, el Grupo de Identidad y Diferenciación Sexual de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (GIDSEEN) indica que “no es hasta los 6-7 años cuando se considera más estabilizada y siempre de acuerdo a tres componentes, la etiqueta de género (realidad de ser niño o niña), estabilidad del género (sentimiento de que este género no va a cambiar con el tiempo) y consistencia del género (sentimiento de estabilidad independientemente de la apariencia física)”.

¿Qué es la identidad de género? ¿Es lo mismo que orientación?

Es frecuente confundir y/o mezclar los conceptos, pero se trata de aspectos completamente diferentes: la identidad sexual es la identificación con un sexo (mujer, hombre). La orientación sexual es hacia quién dirigimos nuestro deseo -quién nos atrae- (heterosexual, homosexual, etc.). Y el género, los roles, son conductas que socialmente (es decir, son constructos) están ligadas a uno de los dos sexos, que establecemos como “típicas” de unos u otros.

¿Por qué es importante diferenciar estos conceptos? Porque una cosa es “quién soy y quién siento que soy” y otra muy diferente es hacia quién dirijo mis afectos, o qué conductas me gustan más o menos. Los niños están en constante desarrollo, están aprendiendo sobre ellos y sobre el mundo, se hacen preguntas, nos hacen preguntas, y debemos buscar y reconocer qué hay detrás de ellas para garantizar su bienestar.

Dentro del desarrollo evolutivo «estándar» de los peques es muy posible (y frecuente) que nos pregunten acerca de sus genitales, de si cambiarán o si se quedarán así, si de mayores serán como los de papá o como los de mamá… También es posible que un día aparezcan queriendo vestirse de princesa o de caballero, ya sean niñas o niños.

Las conductas de género cruzado son aquellas que desarrolla un niño/a y que son «típicas del género contrario». La aparición de estas conductas lleva a algunos padres a plantearse cuestiones como la identidad y orientación sexual de sus hijos, pero no son indicativo per se de nada, son juegos y juguetes, sólo eso. En estos casos no hay más indicaciones que normalizar, naturalizar y participar con él/ella en su juego. Juzgar, etiquetar o rechazar estas conductas no sólo no es útil, sino que además hará que el peque se sienta mal: si juega a estas cosas es porque le apetece y le resulta divertido, por lo que cabe preguntarse qué hay de malo en ello (somos los adultos los que colocamos en muchas ocasiones las connotaciones de las actividades, no ellos).

El Grupo de Identidad y Diferenciación Sexual de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición señala que las conductas de género cruzado “no son equivalentes a la Disforia de género; de hecho, la mayoría de los menores con un comportamiento no conforme con el género no resultan tener una identidad transgénero”. Es decir, los datos con los que se cuenta indican que sólo una pequeña parte de los niños que muestran conductas “típicas del género contrario” son transexuales.

Fuente: Bebe y mas, Niñez Trans

https://www.bebesymas.com/consejos/transexualidad-infantil-que-dice-la-ciencia-y-como-ayudar-a-los-ninos-transgenero?fbclid=IwAR2g6SEVA3BFbzwDoLgp2Nwmq–ZiNO0LkvhQobaAhPdebFp_XbTNvuVvfk

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Denuncian presunta discriminación a trans en unidad educativa

Agrupaciones LGBTI denunciaron la presunta discriminación a una joven trans en una unidad educativa de la provincia del Guayas, este jueves 27 de diciembre de 2018.

En un comunicado, la Asociación Silueta X informó de que ha recibido una denuncia de la Agrupación Orgullo Diverso LGBTI de Balzar, miembros de la Plataforma Nacional Revolución Trans.

En ella se informa de que la directora de una unidad educativa ha “amenazado a la alumna trans de no permitirle graduarse si no va vestida de ‘hombre’, debido a que la adolescente trans no está ‘operada’. Es decir, que si la compañera se practica una reasignación sexual la directora podría considerar dejarla graduar acorde a su identidad de género auto percibida”, según el escrito.

Silueta X considera que hay “una evidente discriminación no solo a la identidad de género de la compañera sino de clase y estatus. Si la compañera no se ha practicado una reasignación sexual de entre 8.000 dólares y 12.000 dólares, no puede concebirse como un requisito para que su identidad de género sea aceptada”.

Anotó que existen muchas personas trans que no planean reasignarse sexualmente en toda su vida, ya sea por el costo, por el riesgo de vida o, incluso, porque es un concepto de identidad de género.

A través del comunicado público, Silueta X recordó a la directora de la unidad educativa pública que laConstitución de Ecuador reconoce la identidad de género de las personas.

Por lo que considera que se debe permitir a la alumna trans que se gradue acorde a la Constitución “y no bajo una norma secundaria de la Unidad Pública Educativa o los prejuicios de la directora”.

Silueta X formuló un llamamiento al Ministerio de Educación para que preste especial atención a este caso, se permita la graduación de la menor acorde a su identidad de género, y que reciba las disculpas públicas necesarias, “al exponerse a incluso bullying colectivo, en dicha unidad debido a la situación mencionada”.

Fuente: Diario Extra, Niñez Trans

Fuente: https://www.eltiempo.com.ec/noticias/ecuador/4/ecuador-discriminacion

http://www.eldiario.ec/noticias-manabi-ecuador/490944-denuncian-presunta-discriminacion-a-estudiante-trans-en-unidad-educativa-de-guayas/

https://contactohoy.com.mx/denuncian-presunta-discriminacion-a-ecuatoriana-trans-en-unidad-educativa/

https://www.metroecuador.com.ec/ec/noticias/2018/12/27/denuncian-presunta-discriminacion-ecuatoriana-trans-unidad-educativa-del-guayas.html

http://ht.ly/fWCw30n7bQU

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La madre espera que el cambio de género de la hija de nueve años ayude a otros en Ecuador

Amada, quien según los activistas LGBT + es el primer niño en Ecuador en obtener un cambio de género reconocido oficialmente. FOLLETO / Fundación Amor y Fortaleza

DISCRIMINACIÓN Y VIOLENCIA

Diane Rodriguez, presidenta de la Federación Ecuatoriana de Organizaciones LGBTI y la primera mujer trans elegida para la Asamblea Nacional de Ecuador, dijo que el cambio de género de Amada fue un «momento increíblemente importante» para el futuro de su comunidad.

«Representa un futuro visionario en el que podemos soñar que nuestras generaciones futuras no sufrirán lo que las personas transgénero como yo y otras personas de mi generación han sufrido», dijo.

Antes del caso de Amada, los ecuatorianos transgénero tenían que esperar hasta la edad de 18 años para cambiar oficialmente su género de acuerdo con una ley de 2015 que reconocía el derecho de las personas trans a alterar su nombre y género en los documentos de identificación.

Pero los derechos de los niños transgénero han ganado atención recientemente en la región después de que Chile aprobara una ley en septiembre que permitía a las personas de 14 años cambiar su género en los registros oficiales.

Bonilla dijo que 14 era demasiado tarde para permitir el reconocimiento de muchos niños trans cuando aceptó que su hijo era una niña a los seis años.

«Debería ser de ocho o seis años porque ahí es cuando una persona ha formado su identidad de género», dijo.

Dijo que todavía faltaba comprensión en Ecuador sobre las personas transgénero, lo que llevó a una discriminación y violencia constantes. Watchdog Trans Murder Monitoring dijo que 28 personas transgénero fueron asesinadas en Ecuador entre 2008 y 2016.

El año pasado, un grupo cristiano llamado Con Mis Hijos No Te Metes, traducido como No ensucie con mis hijos, organizó una protesta contra la enseñanza de estudios de género en la escuela.

Bonilla dijo que cuando Amada salió por primera vez como trans, algunos psicólogos sugirieron que la internaran en un centro psiquiátrico, y 14 universidades diferentes la rechazaron.

«Todavía hay mucho dolor … mucha ignorancia», dijo Bonilla, pero agregó que la lucha por su hija valió la pena.

«Ella dijo: ‘Mamá, finalmente tengo algo que dice mi nombre’. Ahí es cuando te das cuenta de por qué este tipo de documentos son tan importantes».

(Reporte de Oscar Lopez @oscarlopezgib; Editado por Belinda Goldsmith Por favor, agradezca a la Fundación Thomson Reuters, el brazo caritativo de Thomson Reuters, que cubre noticias humanitarias, derechos de las mujeres y LGBT +, tráfico de personas, derechos de propiedad y cambio climático. 

Fuente: Thomson Reuters Foundation News, Niñez Trans

https://www.reuters.com/article/us-ecuador-lgbt-transgender/mother-hopes-nine-year-old-daughters-gender-change-will-help-others-in-ecuador-idUSKBN1OB2HN?fbclid=IwAR1XE4bKtm4lf-SnKzp8CwSk4H3MOb-cIJrW4BcvAS_UbK0il57892uSP7Q

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Primera niña transgénero en Ecuador expone discriminación legal

El Registro Civil del Ecuador emitió una cédula con el género femenino, opción que existe para personas transgénero.

Amada es el nombre de la primera niña reconocida legalmente como transgénero en Ecuador. Aunque causó festejos por parte del activismo LGBTQIA+, este grupo reclaman que hay una diferenciación legal con las personas conformes con su sexo.

“Es una discriminación. Se da un trato diferente. Para todas las personas pone sexo, menos para los transgénero”, exclama Jorge Fernández, abogado defensor de la causa de Amada que logró la sentencia que obligaba al Registro Civil a hacer el cambio de cédula.

A partir del 10 de diciembre de 2015, las personas mayores de 18 años pueden cambiar el campo de “sexo” por “género” en la cédula ecuatoriana. Así lo dispuso la Asamblea Nacional (el parlamento ecuatoriano) con 77 votos afirmativos de 100 asambleístas presentes, bajo el marco de la Ley Orgánica del Servicio Nacional de Gestión de Identidad y Datos Civiles.

Fue bajo el gobierno de Rafael Correa que se gestó la ley. Aunque el mandatario la vetó parcialmente, solicitando enmendar la mitad de los artículos, entre ellos que el sexo no se pudiera modificar legalmente, solo el género, salvo en casos médicos, como el hermafroditismo.

El proyecto de ley fue promovido por la Asociación Silueta X, cuyo líder también fue presidente de la Federación de Organizaciones LGBTI y posteriormente el primer candidato a legislador transexual. Finalmente, en el 2017, ganó una elección como asambleísta alterno por el partido de Gobierno Alianza País.

Acorde a la ley, Diane Rodríguez pudo inscribir a su hijo con el apellido materno primero, a su vez el primer hijo nacido de un hombre transexual. Pues el padre, biológicamente mujer, es legalmente de género masculino. Mientras que Diane, biológicamente hombre, capaz de inseminar a su cónyuge, es legalmente de género femenino.

Al ser una ley apuntada a cierto sector de la sociedad, solo puede implementarse por medio de la diferenciación. De modo que implica una discriminación, pues la cédula sustituye la palabra “sexo” por “género”.

De acuerdo con la definición del Diccionario de la Real Academia Española, “sexo” es la “condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas”.

Según la misma fuente, “género” es el “grupo al que pertenecen los seres humanos de cada sexo, entendido este desde un punto de vista sociocultural en lugar de exclusivamente biológico”.

Debido a que el sexo está determinado como un rasgo biológico, cuya huella está en la estructura ósea, el tamaño del cerebro, las células e incluso los cromosomas, aunque una persona se ampute los órganos sexuales para modificarlos, no podrá cambiar su sexo.

Lo que sí sucede es que hay un reconocimiento social y legal de que dicha persona no está conforme con su sexo y por tanto se puede referir a él o ella como su opuesto, si así lo desea; en este caso deberá elegir su género. Ahora esto también aplica para niños.

Surge entonces la inquietud de si todas las personas deben ser ceduladas de acuerdo con su sexo o por su género, de modo que no exista esta discriminación legal e institucional.

Es decir, si todos son cedulados según su sexo, las personas transgénero volverían a no ser reconocidas de acuerdo a quienes desean ser.

O si se debe remover por completo la categoría de sexo y remplazarla por el género para todas las personas, tanto trans como “cisgénero”, término que aplica a las personas que se identifican con su sexo, en contraste a las personas transexuales y transgénero que no.

Este incidente jurídico expone cómo una medida que pretendía promover la igualdad no se puede lograr sin discriminar a una parte de la población, pues distingue a los afectados de la mayoría de la población.

Una premisa básica de la justicia es el principio de la igualdad ante la ley. Pero la ley de reconocimiento de género no lo brinda.

Este es el resultado de una política identitaria, donde, en lugar de pedir igualdad ante la ley, se piden concesiones para un grupo específico. Y aunque se cumplió con lo solicitado, hay inconformidad, pues en lugar de incorporar a las personas como uno más dentro de la sociedad, ahora tienen una categoría aparte.

Fuente: PANAM POST, Niñez Trans

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